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jueves, 16 de febrero de 2017

Empiezan a asomar las rosetas basales de Ophrys incubacea - Feb.17 - Madrid

Aún faltan casi dos meses para poder disfrutar de las flores que anuncian estas rosetas, pero afortunadamente parece que la población sobrevive, pese al continuo asedio de los conejos que siguen haciendo sus madrigueras en la ladera y arrancan muchas de las plantas.



Fotografías de las rosetas tomadas hoy




 


  Las fotografías son de las floraciones de estas plantas en años anteriores.


martes, 14 de febrero de 2017

Primeras orquídeas madrileñas del año - Feb.17

Aunque aún faltas algunas semanas para que las orquídeas silvestres empiecen a alegrar  nuestros campos y bosques, en estas fechas invernales empiezan a abrir sus flores las primeras Ophrys forestieri. Este año, a diferencia de otros, las primeras fotografías no las he hecho en Murcia o Extremadura, sino en Madrid.


Esta madrugadora orquídea terrestre: Ophrys forestieri (Rchb. f.) Lojac. (1909), se conoce popularmente como Abejera negra, Abeja oscura, Monjita, etc. en alusión al color oscuro de su labelo. Según los lugares, en la Península  puede encontrarse en flor desde el mes de Enero, prolongando su aparición hasta Mayo en sucesivas oleadas. Es nativa de la Cuenca Mediterránea Occidental y Norte de África.



Tiene dos tubérculos subterráneos de los que emerge una roseta basal de hojas lanceoladas y un tallo rematado por una espiga floral de hasta 40 cms. que puede llevar de 2 a 10 flores con sépalos y pétalos verdes y un gran labelo convexo, oscuro y velludo con un espéculo de color variable, generalmente de tonos azulados o grises y a veces con un fino reborde amarillento rodeando todo el labelo. 


Recuerda el abdomen de algunas especies de abejas y eso, junto con la producción de feromonas con el olor propio de la hembra en celo, atraen al insecto, produciéndose una pseudocopulación, en la que las polinias se adhieren a su cabeza para ser llevadas a otras flores. Es polinizada por Andrena nigroaenea. Los expertos calculan que sólo un 10% de las Ophrys acaban siendo polinizadas, lo que suele ser suficiente, ya que, la cápsula de semillas de cada flor, contiene muchos miles de diminutas semillas que perpetuarán la especie. 


Está presente en gran parte del territorio nacional, siendo abundante en algunas localizaciones. Es frecuente encontrarla en prados, olivares, garrigas, bosques mixtos, linderos, cunetas, encinares, pinares claros, etc. en suelo calizo, moderadamente seco, desde el nivel del mar hasta unos 1.400 metros aproximadamente. Junto con la Herorchis collina y el Himantoglossum robertianum llenan de color el final del invierno y abren la temporada, antes de la explosión de la primavera y el verano.


Está incluida en el difícil y controvertido grupo de la Ophrys fusca (Hay autores que tienden a reducir las especies mientras que otros siguen poniendo nombre a nuevas variedades). Estas orquídeas presentan mucha variabilidad de formas y colores, lo que deriva en una complicada clasificación en subespecies y variedades difícil de discernir para los aficionados. Por ello según los autores, se habla de Ophrys fusca ssp. blitopertha, O. f. ssp. cinereophila, O. f. ssp. funerea, O. f. ssp. fusca, O. f. ssp.minima, O. f. ssp. obaesa, O. f. ssp. iricolor, O. f. ssp. vasconica, etc. En la Península algunos distinguen taxones como: Ophrys fusca (espéculo azulado, sin margen amarillo), Ophrys fusca subs. fusca (espéculo de tonos azulados, manchas marrones o  negruzcas y margen amarillento), Ophris forestieri, sinónimo de O. lupercalis y O. arnoldii, (espéculo azul apagado o de tonos pardos), Ophrys fusca subs. dyris con espéculo bipartido, pardo o grisáceo, Ophrys malacitana (de floración temprana), Ophrys fabrella (de las Islas baleares, con pocas flores y pequeñas), Ophrys fusca subs. bilunulata con labelo velutino, pardo oscuro, aplanado y con margen amarillo de más de 1 mm y otras como; Ophrys funerea, Ophrys attaviria, Ophrys dianica u Ophrys lucentina... Es evidente que el tema queda para los expertos, los aficionados nos conformamos con disfrutar de su variedad.

 






Ref: wikipedia.org, orquideasibericas.info, asturnatura.com, almerinatura.com, "Guía de campo de las orquídeas silvestres de Andalucía" M. Becerra Parra y E. Robles Domínguez

martes, 25 de febrero de 2014

Orquídeas en Arganda del Rey (Madrid) Febrero 2014

Por el Centro de la Península la floración de las orquídeas silvestres no lleva el mismo ritmo que por el Sur o que en Extremadura (como pudisteis ver en la Entrada anterior) y aún faltan algunas semanas para empezar a disfrutar de sus floraciones, pero ya están en marcha y en este paseo por Arganda he podido fotografiar muchos ejemplares con la rosetas basales totalmente formadas. 


Arganda del Rey es una población de la Comunidad de Madrid, situada en la subcomarca de la Alcarria de Alcalá y que se encuentra a una altitud aproximada de 600 metros. A finales de febrero las temperaturas siguen siendo bastante frías y eso se traduce que mientras en Badajoz el fin de semana pasado todos los campos eran un mar de flores silvestres, aquí apenas están en flor las matas de Romero, algunos mini Narcisos silvestres y poco más. En la zona del paseo, el año pasado encontramos muchas Aceras anthropophorum, algunas Ophrys sphegodes y Ophrys speculum ya casi secas y no llegamos a tiempo de ver las Anacamptis papilionaceas que el año pasado florecieron un poco adelantadas.





Como podéis ver en las fotografías, las rosetas basales son claramente apreciables, aunque en algunas zonas se esconden entre el musgo, bajo hojas de pino o encina, arbustos de romero, matas de tomillo o cubiertas por hierbas y restos vegetales de diversas especies acumulados durante el otoño y el invierno. Muchas rosetas mantienen aún las varas florales con las cápsulas de las semillas del año pasado. A simple vista, al menos, hay muchos ejemplares de Ophrys, de Aceras e imagino que también de las A. papilionaceas, pero hasta que no florezcan seguiré con la duda.



 


En las zonas más húmedas, entre pinos, eran muy frecuentes los rodales y agrupamientos con varios ejemplares, a veces de distintas especies, formando grupos numerosos y fácilmente distinguibles. En las laderas más secas, olivares y viñedos cercanos, así como en terrenos baldíos, los ejemplares aparecían aislados y eran más escasos. Muchas de las hojas presentaban señales de haber servido de comida a orugas, babosas, caracoles y demás bichillos.





 



En las fotografías inferiores diversas varas con frutos de la floración del año pasado que aún seguían en pie.