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Mostrando entradas con la etiqueta raíces estropeadas. trasplante de Phalaenopsis. Mostrar todas las entradas
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domingo, 25 de noviembre de 2012

Keiki de Phalaenopsis (Separación y Plantación)

En la entrada del 10 de Septiembre, cuando os presenté esta Phalaenopsis como mi preferida por la belleza de sus flores y los numerosos keikis que ha producido, pese a los pocos cuidados que ha recibido, prometí que cuando acabase la floración de este año, trasplantaría el keiki que salía en las fotos y !por fin! le cambiaría el sustrato a la planta madre.

En la foto inferior se ve la planta con el keiki, antes del trasplante y sus largas raíces grises con las puntas verdes, signo de buena salud.



En estas dos se ve el keiki separado y ya plantado en su nueva ubicación. La raíz más larga la he dejado fuera del sustrato para evitar que se rompiese al manipularla si la metía en la maceta. Esto debe hacerse con las Phalaenopsis que con frecuencia tienen largas raíces aéreas que no necesitan ser cubiertas por el sustrato.


Y en la foto inferior la planta madre, ya sin keiki y con el nuevo sustrato a base de cortezas de pino de grado medio, trozos de carbón vegetal y poliestireno y arlita en el fondo para un buen drenaje. Podéis ver como las raíces aéreas han quedado fuera de la maceta en el trasplante. Como os comentaba en la otra entrada, la planta estaba apoyada hace año, sobre otra maceta que tiene una esparraguera (Asparagus sprengeri), en perfecta simbiosis, hasta el punto de que ambas habían colonizado con sus raíces las respectivas macetas. De hecho en la foto se puede ver que hay algunos tallos de la Asparagus afincados en la maceta. Si se hacen muy grandes habrá que plantearse separarlos en un futuro trasplante.

Ahora, volverá a su sitio donde lleva mucho tiempo a gusto en el microclima de la habitación y a esperar que vuelva a deleitarnos con sus bonitas y puntuales flores.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sanear raíces de orquídeas en mal estado

Los trasplantes de las orquídeas se realizan básicamente por dos razones: porque la planta ha ido creciendo y ya desborda ampliamente el soporte o porque si no se hace, los sustratos se van degradando, se compactan e impiden un buen drenaje y el exceso de humedad acaba axfisiando y pudriendo las raíces. Las Phalaenopsis son un buen ejemplo de esto, ya que la única forma de acabar con ellas es ahogándolas literalmente, si no, malvivirá y no florecerá, pero seguirá aguantando. En las fotografías de abajo a la izquierda, se ve el estado de dos plantas abandonadas a su suerte varios años con las raíces totalmente estropeadas y a la derecha, el proceso de saneamiento. No tengas miedo, corta todas la raíces estropeadas y deja sólo las que al tacto estén duras, es preferible que se quede con un par de ellas sanas a mantener raíces estropeadas que sólo son una fuente de enfermedades.



Utiliza herramientas limpias y bien afiladas, sin hacer desgarros y aplica un fungicida en los cortes. Luego ponla en un sustrato nuevo sin regarla durante varios días. Asombrosamente, en muchos casos las plantas acaban recuperándose e incluso vuelven a florecer. 

En las fotos inferiores se ve la longitud sorprendente que acaban tomando las raíces, enrollándose en torno a la maceta. (izquierda Phalaenopsis y a la derecha Dendroblum). Al trasplantarlas hay que quitar todo el sustrato viejo y desenrrollar las raíces. En algunos casos, pueden recortarse los extremos (por ejemplo en los Cymbidium híbridos que se hacen verdaderos arbustos) para facilitar el trasplante, a ser posible siempre en la misma maceta o una nueva de igual tamaño, pues la mayoría se sienten a gusto con las raíces apretadas. Una vez colocada una capa de drenaje en el fondo (arlita, foam, gravilla, etc.) echa un poco de sustrato y acomoda las raíces girando la planta en el proceso como si apretásemos un tornillo y echando sustrato poco a poco, dando ligeros golpecitos con la maceta sobre la mesa para que se acomode y rellene los huecos entre las raíces. Si son plantas altas sitúa algún tutor de apoyo y fija las plantas suavemente con alambre plastificado o anillas de plástico.
  

Si las plantas son muy grandes con numerosos pseudobulbos puedes optar por mantenerla formando un bonito espécimen o bien aprovechar para dividirla en grupos de al menos 3 ó 4 pseudobulbos y plantarlas por separado.