Hemos hablado en otras entradas ( 21 y 26 de septiembre) de las Vandas, las Ascocendas o las Renantheras, todas ellas plantas que comparten unas características de crecimiento y cultivo parecidas. Hoy os presento esta orquídea, la Papilionanthe teres (Roxb.) Schltr 1915 var. alba, una hermosa planta poco frecuente en las colecciones y que antes se llamaba Vanda teres var. alba. Como todas las Vandas teres (hay unas 10 especies: hookeriana, andersonii, biswasiana, etc.) se caracteriza por la forma cilíndrica de sus hojas y en este variedad por su bonitas flores blancas, con la garganta del labelo amarillo verdoso, de fuerte fragancia. Proviene de algunas zonas de Nepal, India, Indochina o China.
La compré a Water Orchids (China) en diciembre de 2011, en una maceta provisional de transporte con sphagnum y la monté en una placa de corcho con parte de las raíces cubiertas con musgo de bosque, con el fin de proporcionarla una humedad extra. La situé colgada en una malla junto a los Bulbophylum y apoyada en la pared del fondo. floreción en enero de este año, con una sola flor.
Es una epífita, de crecimiente monopodial, sin pseudobulbos. Presenta un largo y fino tallo con hojas cilíndricas alternas y raíces laterales que si tienen ocasión se adhieren a los soportes o estructuras a su alcance. Necesita mucha luz, todo el año ya que no tiene período de descanso y crece constantemente(puede alcanzar varios metros). Requiere un ambiente cálido con temperaturas entre 14 y 32 grados (diferencias de unos 6 grados entre el día y la noche ayudan a estimular la floración), con riegos diarios y frecuentes nebulizaciones, sus raíces se resienten fácilmente si les falta agua y humedad y necesitan muy buena ventilación. La fertilización debe ser constante a lo largo de todo el año, un par de veces al mes. Puedes cultivarla con las raíces al aire, como las Vandas, si le garantizas la humedad y riego necesario. Conviene fijarla a un tutor en el que pueda sujetar sus raíces a medida que crece o darle algún tipo de soporte y no es recomendable colocarla en macetas con sustrato para evitar problemas con la conservación de las raíces, si prefieres ponerla en algún recipiente, es preferible que sea en una cestilla de listones de madera para que drene bien y se ventilen mejor. Puedes multiplicarla por secciones del tronco con varias raíces (al menos 3), como se hace con las Vandas. Cuando se encuentra en condiciones de cultivo óptimas, puede florecer varias veces al año.
En las fotos superiores se aprecia el crecimiento en estos meses (en la de la izquierda se ve la flor que dio en febrero y en la de la derecha se aprecia el tallo seco de la flor y como la planta ha ido creciendo). En la foto inferior se ve un detalle de las largas y finas raíces laterales adheridas a la pared del orquideario (pintada con pintura de latex). Como veis, las raíces son diferentes a las que presentan las vandas híbridas que encontramos en los centros de jardinería, que suelen ser más gruesas, mucho más largas y colgantes y generalmente, concentradas en la parte inferior de la planta.
Es "una rareza" pero, si tienes ocasión de hacerte con ella, verás como le da un toque original a tu colección y llama la atención a todos tus amigos porque es una planta realmente diferente a la idea que la mayoría de la gente tiene de una Vanda.
