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domingo, 30 de diciembre de 2012

Abonado y Fertilización de las Orquídeas (¿Cuándo y cuánto?) Productos comerciales

La fertilización de las orquídeas tiene muchas teorías y cada uno aplica su sistema, desde no abonar nunca o muy poco, a complicados procesos que incluyen multitud de abonos distintos y múltiples dosificaciones. Teniendo en cuenta que los sustratos de las epifitas son generalmente inertes (corteza, foam, arlita, etc.) siempre les ayuda la aportación de algún fertilizante. En el caso de las terrestres, la incorporación de otros materiales como tierra de jardín, turba, mantillo de hojas y humus, suele ser suficiente para sus necesidades y es menos necesario.

Algunos productos comerciales (Más abajo tienes el detalle y los Enlaces)
Básicamente, los abonos aportan tres elementos: N-P-K (Nitrógeno, Fósforo y Potasio respectivamente), en la formulación que suelen recoger los envases. También son necesarios otros en dosis inferiores como Hierro, Calcio, Magnesio, Molibdeno, Boro, Manganeso, Cinz, etc. El Nitrógeno es necesario para el crecimiento y desarrollo de la planta, pero un exceso puede disminuir la floración. El Fósforo ayuda a la maduración de flores y frutos y fortalece y desarrolla también las raíces. El Potasio También aumenta la calidad y cantidad de flores y frutos, pero sobre todo ayuda al desarrollo y fortalecimiento de los tejidos a nivel celular. 

Una fórmula generalmente aceptada es:
30-10-10 en la etapa de crecimiento vegetativo de la planta(más Nitrógeno)
10-30-20 en el inicio y desarrollo de la floración (más Fósforo)
20-20-20 resto del tiempo (excepto en el período de reposo).



Pueden aplicarse abonados por riego para ser absorbidos por las raíces o pulverizados sobre las hojas (foliares).  Es importante, que cada 4 ó 5 abonados, riegues bien las plantas con agua templada para lavar las sales que se quedan en las raíces y que las acabarían estropeando. También que, nunca abones si el sustrato está seco, conviene que esté siempre húmedo previamente. Tampoco abones en la etapa de reposo ni las plantas recién trasplantadas o divididas o sacadas de los flask de cultivo. Si usas abono foliar, también las plantas deben estar bien hidratadas previamente y procura que el follaje se seque antes de la noche, para evitar hongos, y no mojes las flores ni los brotes.


Hay muchos abonos comerciales específicos para orquídeas, pero si no los encuentras puedes utilizar los genéricos para flores, pero dilúyelos de forma que la dosis sea de 2 a 4 veces menos de lo que indican las instrucciones. Es preferible siempre abonar de forma regular en dosis bajas que sólo en ocasiones a dosis altas. Algunos ejemplos de Fertilizantes y Estimuladores a la venta:



Imagen

Fertilizante Líquido Para Orquídeas X 500 Cm3.




Fertilizante Schultz                               Miracle-Gro               

 Schultz Orchid Food Fast Acting Water SolubleMiracle-Gro Orchid Food


SUPERTHRIVE




Fertilizante Orquídeas 400mlFertilizante Orquídeas soluble


    

Hay otros muchos abonos orgánicos como estiercol, cuerno tostado, polvo de hueso, sangre seca, guano, algas, etc. La mayoría son de liberación lenta, pueden usarse en dosis bajas pero en los sustratos tradicionales de cortezas de pino o en las plantas cultivadas en cestas de listones o montadas en soportes de madera, es difícil mantenerlos el tiempo suficiente. En el caso del estiercol (seco o macerado en agua) es difícil saber realmente la composición y produce un deterioro rápido de los sustratos. Hay otros "abonos caseros" cuyos detalles encontrarás en los foros de aficionados, pero no todos son balanceados ni eficaces y muchas mezclas se degradan pronto y son fuente de infecciones o su aprovechamiento es residual.


En la naturaleza, las epifitas no tienen a su alcance muchos más nutrientes que los recogidos ocasionalmente como sales disueltas en la lluvia, hojas y musgos descompuestos, insectos muertos, excrementos de aves y otras materias naturales y muchas se limitan a sujetarse con algunas raíces y dejar el resto colgando en el aire para absorber humedad. De ahí que algunos expertos opinan que los abonados no son realmente necesarios, bastando con las sustancias aportadas por los sustratos renovados en los trasplantes y el agua del riego, al menos en el caso de las microorquídeas y en todas aquellas con crecimientos y floraciones moderados.


Como norma general, en cultivo, las plantas que no tienen reposo anual agradecen una fertilización regular todo el año que les permita desarrollarse de forma sana y completar los diversos ciclos de crecimiento. Las plantas con descanso  anual, sólo necesitarían fertilización en los períodos mencionados.