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lunes, 26 de octubre de 2015

Keikis de Dendrobium aduncum (Separación y trasplante)

Los keikis son pequeñas plantas que se desarrollan de forma natural en algunas especies de orquídeas y que pueden retirarse de la planta madre y cultivarse de forma independiente. Algunas de las orquídeas más propensas a formarlos son las Phalaenopsis y los Dendrobium.


En la fotografía superior algunos keikis de Dendrobium aduncum Lindl. 1842 recién separados y montados en corteza de alcornoque (corcho bornizo), con un poco de sphagnum en las raíces. Es el resultado de retirar varios de los keikis que se habían formado en esta planta comprada a Flora del Trópico. En la fotografía inferior la planta madre.




En las fotografías, podéis apreciar el detalle de las raíces aéreas que forman los keikis. En algunos casos, si no se retiran siguen desarrollándose y llegan incluso a florecer sobre la planta originaria. Hay que esperar a que tengan algunas hojas y raíces bien formadas antes de proceder a su retirada. Generalmente es suficiente con girar un poco el tallo y se desprenden. Si se produjese algún desgarro hay que aplicar un fungicida en aerosol o pulverizar con canela en polvo, para evitar infecciones por hongos.

 
 



Este es el aspecto de los keikis recién separados. Como veis algunos son bastante largos, algo habitual en los Dendrobium, y todos tienen hojas y raíces bien formadas. El material necesario para el montaje es mínimo: un poco de musgo sphagnum vivo o deshidratado, goma elástica fina o cuerda vegetal para su fijación, tijeras desinfectadas por si hay que cortar alguna parte en el proceso y unos trozos de corcho a los que habremos puesto un gancho de alambre plastificada en un extremo para colgar las placas en su lugar definitivo. También podéis optar por colocar los keikis en una maceta con el sustrato adecuado a la especie que estéis plantando.


 ARRIBA LA PLANTA ANTES DEL PROCESO Y ABAJO UNA VEZ RETIRADOS ALGUNOS  DE LOS KEIKIS
  

Puedes hacer un pequeño hueco en la corteza para colocar las raíces (fotografía superior) o utilizar alguna grieta natural en la corteza (fotografía izquierda) o simplemente los colocaremos sobre ella (fotografía derecha). Luego pon un poco de musgo sobre las raíces para ayudar a mantener la humedad y sujeta todo con una ligadura elástica. Cuando las raíces de la planta se fijen sobre la corteza (generalmente al cabo de unas semanas) podemos retirar la goma o la cuerda usada. 



Sólo queda colocar una etiqueta con los datos: número de registro, nombre de la planta, fecha de plantación, número de la planta madre o cualquier otro dato que consideremos interesante. En esta ocasión he colocado dos keikis en cada corteza. Este proceso de reproducción tiene varias ventajas: las plantas producidas son clones de la madre, el tiempo necesario para florecer es mucho más corto que si utilizásemos plántulas procedentes de un cultivo en frasco (Flask), en algunos casos florecen incluso en la siguiente temporada, además de no tener que vigilarlas hasta el momento de retirarlas, también dan menos problemas de adaptación por ser plantas casi adultas, además son gratis y te permite aumentar tu colección o intercambiar y compartir con tus amigos. En una próxima Entrada os dejo algunos consejos para el cultivo de este Dendrobium de origen asiático.

viernes, 16 de agosto de 2013

Dendrobium kingianum "Berry Oda" (Evolución: un montón de keikis)

En la Entrada del 24 de septiembre:
 http://elorquideario.blogspot.com.es/2012/09/dendrobium-kingianum-division-y.html
os comentaba una prueba con esquejes y keikis de Dendrobium kingianum "Berry Oda" montándolos en un trozo de rama seca de palmera, por ambas caras, con un poco de musgo de bosque sobre las raíces (fotografías inferiores). Luego lo colgué en el techo del orquideario donde se pueden regar fácilmente y el agua sobrante sirve para mantener la humedad en el interior.

Transcurrido casi un año, los esquejes han echado numerosos keikis nuevos con muchas raíces. La mayoría de las orquídeas que forman keikis lo hacen como una forma "a la desesperada" de intentar perpetuarse, bien porque la planta está acabando su ciclo vital de forma natural, o como respuesta a una situación estresante: mucho calor, exceso de riego o, como en este caso, por una combinación de calor y falta de humedad, ya que las temperaturas han sido muy elevadas en la zona de la entrada donde están situadas y el musgo se secaba muy rápido. Así, esta orquídea que generalmente mantiene sus hojas todo el año (a diferencia de muchos otros Dendrobium que las dejan caer en invierno) ante el calor y la falta de humedad a perdido casi todas la hojas y ha generado multitud de keikis.

Tenéis varias entradas en el Blog donde comentamos como utilizar los keikis para obtener nuevas plantas, bien en maceta o bien en soportes de madera variados.

 FOTOGRAFÍAS DE SEPTIEMBRE DE 2012 (MONTAJE ORIGINAL)
ASPECTO ACTUAL EN AGOSTO 2013
(LA PLANTITA DE ABAJO ES UN GASTROCHILUS)

 DETALLE DE LAS NUEVAS RAÍCES

 NUEVAS RAÍCES CON LAS PUNTAS VERDES
QUE INDICAN UN CORRECTO CRECIMIENTO



 Hay muchos híbridos comerciales del Dendrobium kingianum estupendos, pero os recomiendo el "Berry Oda" (Dendrobium kingianum x Dendrobium 'Mini Pearl') . Fácil cuidado, insensible a plagas y descuidos de cultivo, floración abundante asegurada y además un delicioso aroma a miel. Es fácil de encontrar en los centros de jardinería, floristerías y a veces incluso en los supermercados. Es una planta de las más resistentes y cuando florece es una auténtica maravilla con sus tonos malva y capaz de impregnar una habitación con su olor a miel. Pronto se os llenará la maceta de nuevos pseudobulbos y además veréis como salen numerosos keikis en las cañas que cuando tengan un buen sistema radicular podéis desprender (girar y tirar suavemente) y colocar en macetas o corcho para tener nuevas plantas.

Los cuidados: En primavera y verano, regar y abonar, el abonado como en todas las orquídeas siempre ligero y cada dos o tres abonados conviene lavar bien el sustrato metiendo la maceta en agua o regarla en abundancia para eliminar las sales acumuladas. A partir de otoño espaciar los riegos y no hace falta seguir abonando. Luego hasta la primavera conviene un período de reposo con riegos mínimos para que florezca de nuevo con fuerza a principios de abril, generalmente, aunque esto siempre depende de la ubicación geográfica y la condiciones de cultivo.  

miércoles, 29 de agosto de 2012

Una cesta con Phalaenopsis

Las Phalaenopsis, popularmente llamadas "Orquídeas Mariposa" son sin duda las orquídeas más conocidas. Grandes criadores europeos, asiáticos y americanos, producen en masa sus híbridos que llegan a precios muy económicos a cualquier lugar de venta habitual de flores, incluidos los supermercados. Es fácil encontrar plantas de flores llamativas en el tamaño estándar o en el formato mini, en torno a los 10 euros. Por el precio de un ramo de flores, podemos tener en casa unas cuantas Phalaenopsis que nos garantizan de 3 a 4 meses de vistosas floraciones en todos los tonos imaginables. En otra entrada comentaremos como cuidarlas y hacerlas volver a florecer. En ésta os proponemos dar un toque de color a un salón agrupando varias plantas en una cesta de mimbre.


Podemos comprar una o reciclar alguna vieja de las usadas para nuestras mascotas felinas o caninas. El siguiente paso es forrar el fondo y las paredes con un par de capas de plástico resistente que evite que el agua de riego caiga y manche el suelo o los muebles. Añadir una capa de gravilla, guijarros o bolitas de arcilla expandida para que las raíces no estén en contacto directo con el agua que puede quedar de los riegos. Luego simplemente acomodar las plantas en su interior y si queremos, para rellenar los huecos y dar estabilidad a las macetas, podemos intercalar unos tiestos con helechos o hiedras de hoja pequeña. Se puede buscar orquídeas de los mismos tonos o hacer una mezcla multicolor, es cuestión de gustos. Para regarlas es preferible sacar las macetas y ponerlas debajo del grifo o sumergirlas en un recipiente con agua y dejarlas escurrir bien antes de devolverlas a la cesta. Situarlas en un lugar que no reciban el sol directo y pulverizar con agua templada y baja en cal las hojas de vez en cuando, sin mojar las flores. Ir retirando las flores secas y cuando dejen de florecer, no las tiréis, es sencillo hacerlas florecer otra vez el próximo año. Para los que acabéis de iniciaros en la afición a las orquídeas, en otra entrada os contaré como cuidarlas para que vuelvan a reflorecer y la posibilidad de multiplicarlas por esquejes de vara o, mucho más simple, por los keikis (hijuelos) que en ocasiones producen en las varas florales.


Un consejo: en la tienda no escojáis las plantas que tienen ya todas o la mayoría de las flores abiertas, es preferible seleccionar plantas con muchos botones florales por abrirse que nos garantizarán un mayor tiempo de floración.