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lunes, 9 de diciembre de 2019

Pleurothallis rowleei (Flores aseguradas)


El género Pleurothallis fue descrito por Robert Brown y publicado en Hortus Kewensis. Agrupa más de 1.200 especies, siendo, después de los Bulbophyllum el mayor en la familia Orchidaceae. Incluye orquídeas epífitas y terrestres, con tamaños que van desde unos centímetros al metro de altura. Se caracterizan por tener todas dos polinias.




Se clasifican en 29 subgéneros y 25 secciones, pero las reclasificaciones continuan, así en 2004 se crearon los géneros Acianthera, Ancipitia, Antilla, Apoda-prorepentia, Areldia, Atopoglossum, Brenesia, Crocodeilanthe, en los que se incorporan un gran número de anteriores especies de Pleurothallis (Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 95: 255. 2004 [Feb 2004]). Los subgéneros Pleurothallis y Specklinia se han constituido como géneros separados, y el subgénero Acuminataese propuesto como el nuevo género Anathallis.



 

Pleurothallis rowleei, (Ames, 1922) es original de los bosques lluviosos de montaña de Panamá, Costa Rica, Colombia y Ecuador, donde crece desde los 700 hasta más de 2.000 metros de altitud.



Suele florecer de finales del otoño a principios del invierno. Las varas florales con numerosas florecitas de unos 7 mm. surgen de la parte superior de las hojas y en especímenes grandes puede llevar decenas de varas en flor. En las fotografías algunas de las inflorescencias que adornan la planta ahora, en pleno diciembre.


Requiere una colocación sombreada en un ambiente húmedo y bien ventilado. Soporta temperaturas en el rango de los 12 a los 29 grados. Se desarrolla mejor con temperaturas suaves, tirando a frías por las noches. No tiene período de descanso, por lo que no deben suspenderse los riegos y hay que asegurarse de que el musgo o el sustrato mantienen la humedad de forma constante. Yo suelo regarla, sin miedo, con la manguera, empapando bien el musgo.


Puedes cultivarla en maceta con corteza fina, musgo y carbón vegetal, aunque luce más bonita montada en ramas o trozos de corcho. En este caso requiere un mayor control del riego y de la humedad, para que no pase sed, porque sus hojas lo acusarán enseguida, secándose las puntas y plegándose.


A la izquierda la primera planta que compré en 2016 y a la derecha otra comprada en 2018. Las dos montadas sobre corteza de alcornoque.




Esta especie es muy parecida a Pleurothallis gomezii aunque las flores son algo más grandes con sépalos y pétalos acuminados. También la puedes encontrar con los nombres de Pleurothallis cucullata y Pleurothallis rhodocardia.


Ref.: wikipedia.org, orchidbotanics.co.uk, aos.org/orchids, orchidspecies.com

domingo, 19 de noviembre de 2017

Pleurothallis rowleei - (Segunda floración del año)

Vuelve a florecer esta pequeña orquídea que lo hizo a principios de este año con numerosas espigas de flores diminutas con tonos cobrizos.  


El género Pleurothallis fue descrito por Robert Brown y publicado en Hortus Kewensis. Agrupa más de 1.200 especies, siendo, después de los Bulbophyllum el mayor en la familia Orchidaceae. Incluye orquídeas epifitas y terrestres con tamaños que van desde unos centímetros al metro de altura. Se caracterizan por tener todas dos polinias.


Se clasifican en 29 subgéneros y 25 secciones, pero las reclasificaciones continuan, así en 2004 se crearon los géneros Acianthera, Ancipitia, Antilla, Apoda-prorepentia, Areldia, Atopoglossum, Brenesia, Crocodeilanthe, en los que se incorporan un gran número de anteriores especies de Pleurothallis (Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 95: 255. 2004 [Feb 2004]). Los subgéneros Pleurothallis y Specklinia se han constituido como géneros separados, y el subgénero Acuminataese propone como el nuevo género Anathallis.



Pleurothallis rowleei, (Ames, 1922) es original de los bosques lluviosos de montaña de Panamá, Costa Rica, Colombia y Ecuador, donde crece desde los 700 hasta más de 2.000 metros de altitud.


Suele florecer de finales del otoño a principios del invierno. Las varas florales con numerosas florecitas de unos 7 mm, surgen del centro de las hojas y en especímenes grandes puede llevar decenas de varas en flor.


Requiere una colocación sombreada en un ambiente húmedo y bien ventilado. Soporta temperaturas en el rango de los 12 a los 29 grados. Se desarrolla mejor con temperaturas suaves, tirando a frías por las noches. No tiene período de descanso, por lo que no deben suspenderse los riegos y hay que asegurarse de que el musgo o el sustrato mantienen la humedad de forma constante.


Puedes cultivarla en maceta con corteza fina, musgo y cargón vegetal, aunque luce más bonita montada en ramas o trozos de corcho. En este caso requiere un mayor control del riego y de la humedad.


Compré la planta el año pasado en una Exposición de Orquídeas a WinGarden y en este período ha duplicado su tamaño.

Detalle de la planta con numerosas varas florales en formación

Esta especie es muy parecida a Pleurothallis gomezii aunque las flores son algo más grandes con sépalos y pétalos acuminados.


También la puedes encontrar con los nombres de Pleurothallis cucullata y Pleurothallis rhodocardia.

 

 Ref.: wikipedia.org, orchidbotanics.co.uk, aos.org/orchids, orchidspecies.com

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Pleurothallis lindenii (Primera floración)

Esta pequeña orquídea epifita recibe el nombre de Pleurothallis lindenii, ( Lindl. 1843) y es la primera vez que florece en el orquidario. La planta la compré a Flora del Trópico.


El género Pleurothallis fue descrito por Robert Brown y publicado en Hortus Kewensis. Agrupa más de 1.200 especies, siendo, después de los Bulbophyllum el mayor en la familia Orchidaceae. Incluye orquídeas epifitas y terrestres con tamaños que van desde unos centímetros al metro de altura. Se caracterizan por tener todas dos polinias.

Se clasifican en 29 subgéneros y 25 secciones, pero las reclasificaciones continuan, así en 2004 se crearon los géneros Acianthera, Ancipitia, Antilla, Apoda-prorepentia, Areldia, Atopoglossum, Brenesia, Crocodeilanthe, en los que se incorporan un gran número de anteriores especies de Pleurothallis (Monogr. Syst. Bot. Missouri Bot. Gard. 95: 255. 2004 [Feb 2004]). Los subgéneros Pleurothallis y Specklinia se han constituido como géneros separados, y el subgénero Acuminatae se propone como el nuevo género Anathallis.


Se localizan en ambas Américas, en el Sudeste de Estados Unidos y la zona tropical de Sudamérica. El mayor número de especies se concentra en los bosques nublados, a gran altura, en Los Andes. aunque algunas especies también se desarrollan en zonas más secas, con clima tropical o templado.


Pleurothallis lindenii se encuentra en Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela, en bosques fríos y húmedos a alturas entre los 2.500 y los 3.500 metros. Puede cultivarse en macetas con sustrato de cortezas finas, mezclado con sphagnum y carbón vegetal, asegurando un drenaje correcto, o montarla sobre una rama, tronquito o placa de corcho, con un poco de musgo sobre las raíces. También puede colocarse en terrarios o paludarios con temperaturas bajas.


Necesita temperaturas frías, lo ideal es que no superen mucho los 20 grados, en sombra total o parcial, con muy buena ventilación, humedad muy alta, entre el 80 y el 100% y con frecuentes pulverizaciones y riegos que mantengan las raíces húmedas. Las flores son de un bonito color púrpura, que contrasta con la línea crema que las bordea. Miden unos 2 centímetros y duran en torno a una semana, no siendo fragantes. Pueden ser solitarias o agrupadas en pequeñas inflorescencias.


También puedes encontrarla en la bibliografía con los nombres de: Pleurothallis secunda, Pleurothallis andrei, Pleurothallis araguensis, Humboldtia lindenii  o Pleurothallis pendula y las variedades var. gigantea y var. pumila.

Ref.: wikipedia.org, orchidspecies.com, tropicos.org, petrensorchidshop.eu/ 

sábado, 11 de octubre de 2014

Orquídeas epifitas (Raíces para fijarse a los árboles)

Cuando los amigos visitan el orquideario se muestran sorprendidos al ver muchas orquídeas que no están colocadas en macetas con tierra, si no fijadas a soportes como ramas, troncos o cortezas de alcornoque y otros materiales. Entonces al comentar que muchas especies de Orquídeas son Epifitas, es decir que viven sobre otros vegetales (arbustos y árboles) preguntan si son parásitas?


Las orquídeas no son parásitas (hay dudas sobre una especie terrestre, el Limodorum abortivum, ya que sus raíces a veces se han encontrado soldadas a algunos arbustos y árboles), únicamente utilizan a otros vegetales como apoyo y soporte para crecer, sin alimentarse del anfitrión (que es lo que hacen las plantas parásitas). El hecho de crecer sobre los árboles les permite alcanzar la luz en las densas y oscuras selvas donde viven o también recibirla de forma tamizada bajo el paraguas de los grandes árboles. Además se colocan a salvo de depredadores como herbívoros o animales que puedan pisotearlas al pasar o arrancarlas buscando alimento en el suelo. Además sus raíces se mantienen aireadas y pueden captar la humedad sin encharcarse como ocurre en el suelo y sus flores pueden ser alcanzadas más fácilmente por los polinizadores al colgar libremente en el aire y también es más eficaz la dispersión de las semillas desde la altura donde crecen.


Las plantas epifitas (Orquídeas, Helechos, Bromelias, Cactáceas, Musgos o Líquenes, entre otras) son más frecuentes en las selvas húmedas tropicales y en los bosques templados lluviosos, donde se dan las mejores condiciones para su especializado desarrollo. En el caso de las orquídeas sus raíces que pueden crecer en cualquier dirección, se fijan firmemente sobre la corteza de los árboles entre las estrías y las grietas y abrazando las ramas y los troncos hasta el punto de que al arrancarlas se rompen muchas veces y a la vez, otras raíces cuelgan libremente para captar humedad y nutrientes o forman estructuras (en ocasiones de muchos kilogramos de peso) en las que van quedando depositados los detritus vegetales y animales (hojas, ramitas, flores, cortezas, musgos, polvo, excrementos, insectos muertos, etc.) que al descomponerse les sirven de alimento. Son habituales en los grandes árboles de las selvas, los grupos colonizadores de plantas como Orquídeas, Bromelias (muchas Tillandsias) y Helechos que tapizan ramas y troncos formando grandes grupos que contribuyen a afianzarse sobre el árbol y captar más alimento. 


La parte externa de las raíces de las orquídeas epifitas es una capa porosa, generalmente blanquecina o plateada si la humedad es baja, llamada "velamen" bajo la cual se encuentran las raíces con clorofila, de color verde. El velamen ayuda a la absorción de humedad ambiental y agua de la lluvia y de los nutrientes. Si tienes en casa alguna Phalaenopsis o alguna Vanda es fácil observarlo: las raíces secas son plateadas, brillantes y apenas las pulverizas o mojas, se vuelven verde vivo, lo que es una buena referencia para el riego en el cultivo en los hogares. Por eso, al cultivar en casa orquídeas epifitas, hay que darles condiciones similares a la naturaleza, por lo que en vez de ponerlas en macetas con turba, donde sus raíces fácilmente se ahogarían y pudrirían con los riegos, se suelen colocar en macetas con sustratos a base de cortezas de coníferas y material drenante y si las condiciones de tu casa, terraza, jardín o invernadero lo permiten, lo ideal es colocarlas sobre los soportes indicados arriba: ramas, troncos, cortezas, corcho, xaxim, etc. 


En varias entradas hemos comentado la forma de hacerlo, pero resumiendo brevemente: usa por ejemplo trozos de corteza de alcornoque (el corcho que venden para los belenes), es barato, fácil de cortar a la medida e indestructible, además de presentar una superficie rugosa que les permite agarrarse. También es una buena elección el saúco o los tronquitos de las vides/parras. En otras partes del mundo, se utilizan maderas de algunos frutales y de otros árboles a ser posible sin resina. Muchas orquídeas las puedes poner con las raíces limpias de todo sustrato, sobre la placa de corcho y fijarlas suavemente, pero con firmeza (por ejemplo con goma elástica o cáñamo o cordón de algodón o alambre plastificado si no encuentras otra cosa). En poco tiempo ellas se encargarán de fijarse adhiriendo las raíces como puedes ver en las fotografías. Para las más delicadas que necesitan algo más de humedad, sitúa sobre las raíces un poco de musgo sphagnum (verde o deshidratado) o de musgo de bosque (el de los belenes de Navidad) y ata sobre el musgo. La almohadilla de musgo ayuda a retener la humedad en la zona de las raíces, lo que es útil de mediados de la primavera a mediados del otoño en este hemisferio, cuando el calor aumenta y la humedad baja mucho. Luego cuelga o ata el soporte en el lugar adecuado para cada una en cuanto a luz y ventilación. Recuerda colocarlas dejando en el soporte más espacio libre en la zona de expansión y crecimiento de la planta para que pueda extenderse a medida que aumente de tamaño.


En el caso de Vandas, Ascocendas y similares, es suficiente colocar las plantas sobre una cestilla de rejilla de plástico o madera y dejar que las raíces cuelguen libremente en el aire, aunque si lo prefieres también puedes fijarlas a un soporte de madera. 


VANDAS, ASCOCENDAS Y RENANTHERAS

Recuerda que en la naturaleza las raíces de las orquídeas epifitas están adaptadas a los ciclos climáticos y los excesos (fuertes lluvias por ejemplo) se ven compensados con viento que seca el agua sobrante. En casa, en un invernadero o en un orquideario, tenemos que estar siempre atentos al estado de las orquídeas fijadas en soportes, porque una tarde de sol excesivo, un fallo u olvido en el riego o en la ventilación, pueden estropearlas, sobre todo las más pequeñas que apenas tienen reservas de humedad. Debemos asegurarnos de pulverizarlas con frecuencia y regarlas al menos una vez al día. Cada dos semanas podemos agregar un poco de fertilizante para orquídeas muy diluido al agua. Será suficiente para alimentarlas.

Ref.: wikipedia.org